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Declaración de Guadalajara sobre la Agenda de Desarrollo Post 2015

Consulta Regional Post2015 Jalisco 2013 Declaración Mujeres y Jóvenes Porque el futuro que queremos debemos construirlo cada día las mujeres y jóvenes expresamos nuestra profunda preocupación ante esta nueva crisis global del sistema capitalista que continúa explotando los bienes comunes, privatizando los recursos naturales y mercantilizando el acceso a los derechos. Esta crisis es civilizatoria. Abarca elementos económicos y financieros, pero también políticos, ambientales, culturales y sociales. Conlleva destrucción de la biodiversidad y de los recursos naturales, al tiempo que permite la consolidación de nuevas formas del patriarcado que incentivan y sostienen la criminalización de los conflictos sociales. Nuevas formas de violencia extrema y agresiones se generan a través de la flexibilización laboral, el desempleo y aumento de la feminización de la pobreza, las migraciones forzadas y el tráfico de personas. Miles de mujeres, adolescentes y jóvenes, hoy en día no pueden tomar decisiones oportunas, libres y seguras, que les permitan romper el círculo de la pobreza, la marginación y la desigualdad.

Al mismo tiempo en gran parte de América Latina y el Caribe, el crecimiento económico que se está produciendo, no ha sido sinónimo de inversión en políticas publicas universales. Es el momento de aumentar el gasto y la inversión social. Nuestra región sabe cómo hacerlo y ahora tiene con qué recursos hacerlo. NO HAY EXCUSAS para que se sigan manteniendo las infames brechas de desigualdad que nos caracterizan.

Advertimos sobre seguir un modelo de desarrollo en donde se elaboren una vez más, objetivos, metas e indicadores reduccionistas que ignoran los cambios estructurales requeridos para corregir las fallas del modelo actual, enraizado en patrones de producción y consumo insostenibles que exacerban las inequidades. En este sentido, insistimos en que la agenda de desarrollo Post 2015 no debe ser dirigida por sectores corporativos y/o países donantes, sino que el nuevo marco debe basarse en principios que nos permitan corregir las brechas y desventajas de la región y al mismo tiempo, crear condiciones para que las personas –el centro del desarrollo- sean parte activa y dinámica del mismo.

La nueva agenda de desarrollo debe estar articulada a partir de un marco político progresivo que aspire a redistribuir de manera justa y equitativa la riqueza, los bienes y el poder, para alcanzar la justicia y el buen vivir para todas las personas a lo largo de su ciclo de vida.

Debe atacar las intersecciones de la desigualdad y las múltiples formas de discriminación basadas en el género, la edad, la clase, la raza, la etnia, la orientación sexual, la identidad de género y las condiciones de salud tal es el caso de las personas viviendo con VIH, especialmente mujeres y jóvenes.

El punto de partida para esta nueva agenda son las obligaciones internacionales de derechos humanos, los compromisos de las Conferencias Mundiales de Naciones Unidas de los 90s y los avances a nivel regional. El proceso 2015 NO debe construirse a costo de instrumentalizar los derechos de las mujeres.

La no discriminación en todas sus formas y la igualdad real son cruciales para que todas las personas puedan estar en el centro del desarrollo como sujetos plenos y capaces de tomar decisiones para desenvolverse tanto en la vida productiva como en la reproductiva.

La inclusión y la justicia social son requisito inexcusable para la sostenibilidad y el desarrollo que sólo será alcanzable si reconoce las diversas identidades e incorpora paritariamente a las mujeres.

La autonomía es imprescindible en todas las esferas de la vida: económica, política, sexual y reproductiva. América Latina y el Caribe debe, en congruencia con los compromisos asumidos, garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos. Las personas libres y capaces de decidir sobre su proyecto de vida tienen un mayor potencial para participar del desarrollo.

El proceso post 2015 debe atender los retos más antiguos y los más contemporáneos de la humanidad. La movilidad de la personas ha sido un componente cotidiano desde que habitamos este planeta, por lo que el esquema hacia el futuro debe considerar una aproximación integral y multidimensional que atienda las necesidades de las mujeres y hombres migrantes junto con sus redes familiares y comunitarias, reconociendo la portabilidad de derechos.

La violencia de género incluso se pierde ante la creciente violencia en la región. La construcción de la paz debe trascender las visiones policiacas y militarizadas buscando salidas con una mirada de seguridad integral.

La igualdad es la condición para la sostenibilidad. Hay límites ecológicos al paradigma del "crecimiento", el desarrollo sustentable debe salvaguardarse de las corporaciones y los Estados que priorizan la ganancia por encima de todo. Las medidas de sostenibilidad no deben añadir cargas extras de trabajo doméstico y de trabajo no remunerado. Las personas sin importar su condición deben ser protagonistas de su propio desarrollo y no sólo administradoras, protectoras depredadoras o víctimas de la naturaleza.

La educación es fundamental para romper el círculo vicioso de la desigualdad y la pobreza. Es necesario que se garantice el ingreso y retención de las personas jóvenes en las instituciones educativas en todos los niveles, a una educación, laica, gratuita, de calidad, intercultural, basada en un marco de Derechos Humanos, que incluya educación sexual integral.

Se deben designar los recursos para la implementación de políticas que promuevan la igualdad de oportunidades al trabajo digno que garanticen sistemas de protección social y el pleno respeto a los derechos laborales. Es fundamental reconocer que el cuidado y la reproducción social están vinculados intrínsecamente a la economía productiva y como consecuencia, deben estar reflejados plenamente en el diseño de políticas macroeconómicas.

El marco post 2015 debe invertir de manera prioritaria en la prevención y la gestión integral del riesgo de desastre con enfoque de género, especialmente en el contexto del cambio climático, diseñando metas y estrategias innovadoras para reducir vulnerabilidades diferenciadas incuso en las agendas de adaptación y mitigación.

¿De qué estamos hablando cuando se habla de financiamiento para el desarrollo? La “llamada” cooperación internacional para el desarrollo, así como la cooperación Sur-Sur, deben partir de la centralidad de los derechos humanos, la igualdad de género y la interculturalidad para fortalecer la democracia, las relaciones de igualdad, respeto a la autonomía y activa participación de las organizaciones y colectivos.

La salud como un derecho humano fundamental, es un asunto de interés público, es una precondición y a su vez resultante del desarrollo. Los estados tienen obligaciones para proteger y garantizar el más alto nivel posible de salud, que contemple los derechos sexuales y reproductivos como parte fundamental de ese derecho. Se deben abordar simultáneamente todos los macro determinantes de la salud y sus vínculos con las desigualdades. La nueva agenda debe incorporar y reafirmar el derecho de cada persona al disfrute.

Es necesario privilegiar el derecho humano a la alimentación a la nutrición de calidad incluido el acceso al agua potable y a la soberanía alimentaria. Ante la discusión de una nueva agenda, nos reusamos a elegir entre un derecho y otro. Nuestra región es la región de las desigualdades y también la del realismo mágico, tenemos la reserva de agua potable más grande del mundo y las personas estamos obligadas a tomar agua embotellada.

Reiteramos que los derechos humanos: no se eligen. Son universales, interdependientes e inalienables. ¿o no lo son?

Demandamos un proceso democrático y transparente en el desarrollo de la agenda Post 2015, que garantice los mecanismos de monitoreo, que incluya indicadores de evaluación de impacto, aplicables a todos los actores involucrados. NO nos queremos ver (como dice el logo) en el año 2156, discutiendo nuevamente si tenemos derechos, si todos son prioritarios, o de cuáles es necesarios prescindir ante la falta de recursos.

Si la igualdad es el horizonte y la política es el instrumento, requerimos ensanchar la democracia, asegurar el estado de derecho, que los estados sean realmente laicos, administren con transparencia y rindan cuentas a la ciudadanía.

Apoyan:

Redes y Organizaciones Regionales

Alianza Latinoamericana y Caribeña de Juventudes rumbo a Cairo +20

Articulación Feminista Marcosur

Articulación Regional de América Latina y el Caribe hacia Cairo +20

Campaña 28 de Septiembre

Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer, CLADEM

Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia

Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas-ECMIA

Espacio Iberoamericano de Juventud

Federación Internacional de Planificación Familiar- Región del Hemisferio Occidental (IPPF/RHO)

Red Feminista contra la Violencia Hacia las Mujeres

Red de Educación Popular Entre Mujeres de Latinoamérica y el Caribe, REPEM

Red de Mujeres Afrolatinoamericana Afrocaribeña y de la Diáspora

Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir

Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los DSDR, RedLac

Red Latinoamericana de Trabajadoras Sexuales, RedTraSex

 

Redes y Organizaciones Nacionales

ACDemocracia, Ecuador

Área Salud, Economía y Sociedad del CEDES, Centro de Estudios de Estado y Sociedad

Asociación Demográfica Costarricense, Costa Rica

Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud, México

Católicas por el Derecho a Decidir, México

Centro de Culturas Indígenas del Perú, Chirapaq

Centro de Desarrollo Alternativo, CEDEAL, EcuadorCentro de la Mujer Peruana “Flora Tristán”, Perú

Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, Perú

ClLADEM-Perú

Coalición de Jóvenes por la Educación y la Salud Sexual, COJESS, México

Coalición de Organizaciones de la Sociedad Civil para Cairo+20, Colombia

Coalición Nacional Cairo +20, Colombia

Colectiva Mujer y Salud, República Dominicana

Colectivo Juvenil “DECIDE”, Bolivia

Colectivo Político LUNA CRECIENTE, Ecuador

Comisión Nacional de Seguimiento compromisos de Cairo y  Beijing, CNSmujeres, Uruguay

Confederación Ecuatoriana de mujeres por el Cambio, CONFEMEC

Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, México

Coordinadora de la Mujer, Bolivia

Cotidiano Mujer, Uruguay

El Clóset de Sor Juana, México

Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, México

Equidad de Género, Trabajo, Ciudadanía y Familia, México

Espolea, México

Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos del Ecuador

Fuerza Ciudadana, México

Fundación Arcoiris por el respeto a la diversidad sexual, México

Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, FEIM, Argentina

FUNDAR Centro de Análisis e Investigación, México

Gestos- HIV, Comunicación y Género, Brasil

Ipas México

La Mesa por la Salud y la Vida de las Mujeres, Colombia

Las Hijas de la Negrita, Costa Rica

MILES Chile

Mujer y Salud en Uruguay – MYSU

Organización de mujeres de Sectores Populares Luna Creciente, Ecuador

Organización Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas, OEML

Plataforma Nacional por los derechos de las mujeres, Ecuador

REDESS Jóvenes, Perú

Red Nacional de Adolescentes y Jóvenes para la Salud Sexual y Reproductiva, RedNac, Argentina

Rede Nacional Lai Lai Apejo-Saude da Populacao Negra e Aids, Brasil

Redes y Organizaciones Globales

Alianza Feminista Realizando la Justicia Sexual y Reproductiva, RESURJ

Family Care International

Coalición de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, Youth Coalition

Solidaridad Internacional

 

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